
Viendo que por fin, después de dos fines de semana pasados a bajo cero, por fin las temperaturas subían por el levante. Isabel y yo decidimos ir a kayakear al río Mijares, esperando encontrarnos con algunos más de kayakeros; pero para nuestra sorpresa no vimos a nadie.
El agua estaba bien limpia y bien fresquita.
El cañon con sus grandes paredes.
La caída de roma!
1 comentario:
Que ganas de ver la garrota costariqueña que has clavado en la popa del kayak para poner la camara
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